EL FUERTE

El Fuerte es bastante posterior a la Iglesia-Fortaleza, ya que fue construido durante el siglo XVII, dentro del plan defensivo de la llamada Frontera de Castilla. Felipe IV decice, a mediados del siglo XVII, edificar una serie de Fuertes a lo largo de la frontera con Portugal. La despoblación de esta zona o franja y el trasvase de recursos económicos y militares a Cataluña, que buscaba como Portugal su autonomía política, determinan la aparición de estos gigantes de la arquitectura militar que son los Fuertes.
Sobre ellos existe ya una abundante literatura.

Por lo que respecta a Zamora, "se trató de contener la invasión (potuguesa) haciendo plazas de armas fortificaciones y artilladas las de Carbajales, Alcañices y Torregamones, guarneciéndolas con un tercio fijo de 800 hombres que con su nombre organizó y pagó la ciudad. Así surge el Fuerte Militar de Carbajales, en torno a la antigua iglesia-fortaleza de los Templarios.

El Fuerte se construyó según el modelo que ya aparece en I quatro libridi Architectura de Cataneo (s. XVI) y que desarrollarán autores como Cristóbal de Lechuga en su clásico Discurso en que trata de la artillería y de todo lo necesario a ella con un tratado de fortificación y otros advertimientos (1611).

Existían en el Fuerte la barraca del "Gobernador del Fuerte", las barracas para oficiales y soldados, el pozo, la cárcel militar, hospital para soldados e imbálidos.

El Fuerte se utilizó fundamentalmente durante las guerras fronterizas. Pero también jugó un papel importante durante la Guerra de la Independencia, a pesar de que esta zona no fue ocupada por los franceses.

Algunos documentos militares conceden gran importancia defensiva al Fuerte. Los portugueses intentaron denodadamente y en varias ocasiones la conquista de la fortaleza y de la villa, acercándose algunas veces hasta ellas. En 1711 tomaron Carbajales sin mucho esfuerzo. Con la guerra "sufrió Carbajales muchas pérdidas, siendo de mencionar la ruina de los telares y batanes que producían paños ordinarios, así como una acreditada fábrica de curtidos ue no ha vuelto a levantarse".

Hacia finales del siglo XIX , el Fuerte estaba prácticamente abandonado, aunque permanecía en él un pequeño destacamento de militares para defender la propiedad del mismo. Al marcharse los soldados, el Fuerte fue objeto del pillaje general, llevándose de él hasta la mismas piedras, como recuerdan todavía algunos ancianos. Hoy sólo quedan unas ruinas miserables: las señales del foso, los paredones de uno de los baluartes y algunos bloques de piedra y argamasa. En las casas de la villa se conservan también granadas de artillería, así como alguna arma de la época.


LIBRO: Fuerte de Carbajales - Edición Junta de Castilla y León (2010) Fortificaciones provincia de Zamora:  Documento-PDF
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